Universidades y DAS: Buscando la mejor estrategia de despliegue y entendiendo el mercado

Hay varios modos mediante los cuales entidades públicas, como universidades, pueden implementar Sistemas de Antenas Distribuidas (DAS) en un lugar concreto. Para poder decidir la mejor estrategia de despliegue para su organización, éstas son las opciones:

  1. Contratar a un integrador de sistemas. En algunos escenarios, el propietario del lugar contratará a un integrador de sistemas, al que se le encomendará las tareas de construcción, diseño, mantenimiento y administración del DAS. El integrador de sistemas podría ser también el responsable de la comunicación y del establecimiento de acuerdos con los "stakeholders" (los operadores inalámbricos).
  2. Contratar un proveedor de alojamiento neutral. Terceras partes, llamadas proveedores de alojamiento neutral, están deseando establecer acuerdos con los propietarios o administradores de determinados lugares, como universidades, para desarrollar sistemas DAS. Aquí la diferencia está en que el proveedor de alojamiento neutral es el propietario del DAS, y todos los ingresos que provienen de los operadores inalámbricos se reparten entre el propietario del lugar y el proveedor de alojamiento neutral.
  3. Contactar directamente con un operador inalámbrico. Si hay un número destacable de subscriptores y la propuesta es atractiva, el operador inalámbrico podría cerrar el trato con el propietario del lugar directamente.

Antes de escoger la opción más adecuada, Ud. debería entender mejor cómo trabajan y se relacionan entre ellas discretamente estas entidades. También debería ser capaz de determinar si Ud. está buscando la implementación de una plataforma con un sólo operador o múltiples. Conocer los detalles puede ser de ayuda para ganar tranquilidad en el momento de establecer una estrategia para alcanzar su objetivo final

Una mirada rápida a la industria inalámbrica "entre bastidores"

"Desinversión" es el término que utilizó la corpoaración original de AT&T, que había sido declarada monopolio, al ser dividida entre siete "Baby Bells." La desinversión de 1974 creó competencia en la industria telefónica, según había sido planeado; sin embargo, también dejó un legado que dificultó a los competidores la colaboración en objetivos financieros compartidos. Esto es especialmente cierto cuando involucra a propiedades privadas. Los sitios públicos (entidades financiados mediante los impuestos de los contribuyentes, como universidades, autoridades del transporte o agencias gubernamentales), por otro lado, están reguladas por reglas específicas que favorecen la cooperación y el trabajo en equipo entre los operadores inalámbricos. En este caso, cada parte interesada invierte por igual en el proyecto, y puede hacer uso también por igual del equipamiento.

Las dificultades de un DAS privado "Operador-Neutral"

Cuando la propiedad es privada, conocer el mejor método de puesta en marcha de la solución final es difícil. Lo que es seguro es que los operadores tienden por inercia a desplegar infraestructura DAS en un área determinada en base a sus cuotas de mercado individuales, ofertas de servicio y cobertura de red. En otras palabras, los operadores son muy competitivos, y harán lo que puedan para liderar la carrera. Cuando la regla del compartimiento de recursos "por igual", aplicable bajo el modelo público descrito arriba, no es obligatoria, será inevitable la elección de un operador que lidere el despliegue de un sistema DAS específico. Si bien es verdad que el operador escogido no estará obligado a incorporar en el diseño del sistema algunos elementos que no sean esenciales para sus propios objetivos de infraestructura de red individuales (y que ni tan sólo utilizan las mismas frecuencias), con la intención de hacer el DAS accesible a otros operadores, puede estar seguro que, al final, el operador habrá creado una ventaja para sí mismo. La cuestión es: ¿Cuál es la dimensión de tal ventaja y hasta qué punto impedirá que otros operadores se unan al sistema?

Dado que el equipamiento DAS es capaz de redistribuir cualquier señal con calidad, el operador principal podría declarar que el entorno de red es "neutral" En realidad, sin embargo, hay muchos aspectos técnicos que pueden favorecer al operador principal frente a los participantes subsecuentes. A lo que Ud. debe prestar atención es al hecho que, si el sistema está diseñado para favorecer demasiado al operador principal, otros operadores no querrán involucrarse en absoluto, y el lugar sólo tendrá un operador inalámbrico. Esto podría resultar en un menor número de opciones de servicio para los estudiantes, la facultad y los visitantes, conllevando unos ingresos o inversión en infraestructura menores en la universidad.

Una mirada detallada al modelo de negocio de los operadores inalámbricos

El negocio de los operadores inalámbricos consiste en comprar espectro radioeléctrico y cobrar a sus clientes por su uso. Para tener éxito en un negocio que cede espectro al coste de céntimos por llamada, los operadores buscan por inercia incrementar su base de clientes y la media de ingresos por cada uno de ellos, mientras intentan evitar que sus clientes se muden a otro operador y ganan clientes perdidos por sus competidores. Si un operador en concreto mantiene a sus clientes, sus beneficios se mantienen. Por el contrario, si los clientes se van a otro operador por no estar satisfechos con el servicio, los beneficios disminuyen.

Más del 70% del tráfico inalámbrico se da dentro de edificios, por lo que intentar estar en ventaja por encima de sus competidores tanto como sea posible en un edificio grande es un buen modo de consolidar su cuota de mercado. Un operador inalámbrico puede desarrollar esta estrategia por medio de:

  • La creación de un sistema que trabaja mejor con una red que con otra; y
  • El establecimiento de precios razonables para la entrada de otros en nodos compartidos, pero precios más altos para circunstancias "especiales".

Además, algunas complicaciones derivadas como, por ejemplo, negociaciones de contratos, demandan mucho más tiempo debido a las regulaciones anti-monopolio que apliquen. Esto se traduce en retrasos en el proyecto, las licencias y los acuerdos de arrendamiento, que acarrean unos costes que pueden desincentivar la participación de otros operadores.

Conozca al operador antes de contratarlo. Todos tienen sus objetivos presentes y planes futuros.

En algunas ocasiones, el operador que parece la elección obvia hoy para liderar el despliegue de un sistema DAS se convierte en una elección menos apropiada en el mañana. Teniendo en cuenta las dinámicas de la comunidad de operadores inalámbricos durante los últimos 10 años, la probabilidad de que el operador líder a día de hoy se convierta en algo muy diferente dentro de 10 años es bastante alta. En la comunidad de operadores inalámbricos, nada es permanente, excepto el cambio; y tal cambio ocurre con una mayor rapidez con la evolución del tiempo.

Las universidades tiene seguidores, facultades, estudiantes y proveedores de servicios que utilizan simultáneamente tres generaciones de tecnología. Algunos operadores líderes no están dispuestos a proporcionar servicios de voz 2G, y sus días finales vendrán probablemente dentro de los 10 o más años del acuerdo de arrendamiento. Otros estarán ansiosos por poner en marcha avances tecnológicos, e insistirán en que todos los operadores futuros que participen en el sistema paguen unas actualizaciones de las cuales no van a poder beneficiarse durante algunos años. Probablemente, otros no querrán actualizar el sistema en el caso de que tal cambio sólo beneficie a un competidor. Estas circunstancias están generando frustraciones y movimientos legales en ubicaciones en toda la nación, porque las partes interesadas de segundo nivel buscan asesoramiento para resolver sus diferencias con el operador principal.

Los operadores inalámbricos pueden, generalmente, acordar qué lugares en un área determinada requieren y merecen inversión DAS. Sin embargo, probablemente acaben situando dichos lugares en diferentes órdenes de importancia. El funcionamiento es parecido a esto: un operador quiere llevar acabo actualizaciones en estadios deportivos - pero sólo después de haberlo hecho en los aeropuertos - mientras que otro puede tener un objetivo determinado de cubrir tantas universidades como sea posible. La diferencia en las prioridades de un año a otro, combinada con la diferencia en los periodos que abarcan las diferentes tecnologías, exigen condiciones de negocio en las que pueda haber reinversiones cuando hay una necesidad suficiente para el primer interesado, sin que esto sea un problema para los otros.

¿Qué solución es la ideal para usted?

Un destacado ejecutivo de uno de los mayores operadores inalámbricos anunció en una conferencia DAS a nivel nacional que su equipo había instalado su solución DAS número 1000, un hito del que estaban muy orgullosos. El mismo ejecutivo entonces añadió que, durante ese tiempo, 3000 otros lugares les habían enviado solicitudes por soluciones similares. En la mayoría de esas solicitudes se pedían soluciones con un sólo operador, tratándose claramente de la oportunidad de inversión preferida.

Los lugares que requieran soluciones multi-operador o que se basen en un proveedor neutral no deberían esperar que una organización especializada en la implementación de una tecnología concreta asuma responsabilidades sobre otra tecnología que no sea la suya. Dadas las notables diferencias que hay en las diferentes tácticas de despliegue de las tecnologías, encomendar las necesidades de muchos a una organización que no está familiarizada con tales necesidades es la receta ideal para fricciones y decepciones.

Para que un proyecto DAS en el que participan diferentes proveedores de servicio cooperativamente bajo la evolución generacional de la tecnología tenga éxito, deben asegurarse varias circunstancias desde el primer momento de la génesis del proyecto:

  • Un conocimiento detallado de todas las tecnologías que se desplegarán.
  • Experiencia en el manejo de diferentes necesidades de competidores tecnológicos.
  • Un legado de ejecuciones de acuerdos de arrendamiento a largo plazo de activos compartidos.
  • Inmunidad frente a retrasos legales para evitar complicaciones anti-monopolio.

Steel in the Air tiene la experiencia en múltiples tecnologías para asegurar que un sistema DAS desplegado será capaz de crear y mantener una experiencia óptima para sus seguidores. Cuando activamos nuestros recursos, el lugar recibe una solución modular, expandible y evolucionable que dará soporte a los seguidores a través de los cambios que puedan derivar del clima tecnológico y de negocios en el futuro. Los operadores inalámbricos saben competir entre ellos por sus bases de subscriptores; nosotros sabemos crear las condiciones técnicas y de negocios apropiadas para un escenario de recursos compartidos, con un alto nivel de eficiencia para todos, mientras mantenemos al propietario del lugar aislado de las fricciones derivadas de un campo de juego irregular en un partido entre múltiples partes interesadas.