Torres celulares y seguridad

Los propietarios públicos y privados, gobiernos locales y entidades públicas tienen el derecho a preocuparse por los riesgos potenciales para la salud que podrían ir acompañados a las torres celulares.

Steel in the Air está al tanto de este problema y analiza todas las caras de la moneda, incluyendo estudios ideados por la industria para apoyar la situación de las torres, y estudios diseñados por los oponentes de estas mismas torres. Sin embargo, incluso después de analizar todos los puntos, no podemos determinar en qué sentido o en qué otro las torres celulares (o el uso de los dispositivos inalámbricos en general) podrían afectar a la salud humana.

Torres celulares y seguridad

Sabemos que la FCC y el Congreso han dado prioridad a juntas urbanísticas locales para evaluar los asuntos relacionados con la salud cuando se analizan aplicaciones para torres celulares. La Ley de Telecomunicaciones de 1996, creó una presunción no impugnable en la cual se determinaba que las torres y antenas que operasen dentro de los límites prescritos de radiación eran seguras. Llevaron a cabo todo esto porque era fácil prever que las juntas urbanísticas locales utilizarían la salud como razón para denegar las aplicaciones de las torres basándose en creencias no corroboradas.

Hasta ahora, los litigios sobre el problema de la radiación procedente de torres celulares y teléfonos móviles han sido generalmente insatisfactorios. La corte todavía encontrando creíbles las pruebas científicas como para apoyar las reclamaciones de los demandantes que buscan rectificaciones o daños. Sin embargo, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, "no hay pruebas científicas convincentes sobre que las débiles señales RF procedentes de las estaciones base y de las redes inalámbricas puedan causar efectos adversos a la salud." La U.S. Food and Drug Administration ha determinado por otro lado que basándose en todas las pruebas disponibles, no hay "un incremento del riesgo a la salud debido a la energía de radiofrecuencias (RF)."

Nuestra opinión, estrictamente nuestra opinión, es que si existe algún tipo de peligro, la persona con su celular en la oreja en una media de cuatro horas al día estaría probablemente más en riesgo que una persona que vive a 1/10th de milla de una torre de 100 pies. Esta es la razón por la que la mayoría de los operadores utilizan antenas sectoriales o paneles direccionales cuando despliegan sus infraestructuras celulares. Estas antenas están dirigidas hacia arriba. La FCC, de hecho, ha determinado las distancias seguras para las antenas y los individuos y son monitorizadas muy de cerca para su cumplimiento con los niveles de producción. Por lo general, las áreas consideradas inseguras están a una distancia de unos pocos pies de la antena en sí, no definitivamente 100 pies del individuo.

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Además, si un operador inalámbrico se ha puesto en contacto con usted para colocar una torre celular en su propiedad o una antena en su azotea y se pregunta qué cuestiones debería formular a las compañías, por favor, contáctenos.