Finalizaciones de arrendamientos con Sprint

En 2005, Sprint compró Nextel y cambió su nombre por Sprint Nextel, convirtiéndose en la cuarta compañía de telecomunicaciones más grande de Estados Unidos. En 2013, después del cierre de la red Nextel, la compañía volvió a adoptar su nombre anterior, Sprint. En 2012, cuando dicha compañía era todavía Sprint Nextel, comenzaron a finalizar arrendamientos de lugares celulares que se habían convertido en redundantes como resultado de la fusión inicial.

Las notificaciones de la finalización de Nextel han sido enviadas a los propietarios con torres Nextel o propietarios de edificios con arrendamientos Nextel en sus azoteas. Estas notificaciones proceden de Black Dot Wireless y tal vez otras compañías de optimización de arrendamientos. La carta notifica que el arrendamiento Nextel ha sido finalizado como parte de la lista de lugares que Sprint considera que no son necesarios como resultado de la fusión Sprint Nextel o por la conversión de Sprint a la plataforma tecnológica Network Vision.

La carta notifica que el propietario tiene la opción de decidir si Nextel debe retirar el equipo o dejarlo. Sugerirán que permitiendo que el equipo permanezca en la ubicación, Blackdot Wireless podrá comercializar el lugar a otros operadores que podrían reutilizar dicho equipo. Lo que la notificación no dice es que en el caso de que Black Dot no pueda encontrar unos sustitutos, el equipo permanecerá en el sitio y al final será problema absoluto del propietario del terreno o del edificio. Tampoco determinan que el equipo y las antenas de Nextel tienen poco o ningún valor para el resto de los operadores, y podrían en realidad ser muy costosas a la hora de retirarlas.

Básicamente esta es una situación ganadora para Black Dot y Sprint. Sprint se ahorrará entre $15.000 y $25.000 en costes de retirada y evitará el difícil potencial desmantelamientos del equipo intervenido. Blackdot, por su parte, realizará un acuerdo de marketing con el propietario donde conseguirán un porcentaje sobre cualquier arrendatario futuro que utilice la propiedad – incluso si el operador se pone en contacto con el propietario sin haber hablado con Black Dot. Para el propietario, esta "oportunidad" es una situación donde siempre pierde. Si Black Dot no encuentra otros arrendatarios, el propietario tendrá que ingeniárselas para retirar el equipo inutilizado con un coste mínimo de $15.000 o más. Si hay otro operador inalámbrico interesado en la azotea o el lugar celular, Black Dot conseguirá un porcentaje de los ingresos incluso aunque no hayan gestionado nada.

Usted no necesita contratarnos para que le digamos que no acepte estos terribles acuerdos de finalización de arrendamientos. Si desea que el equipo se quede en la azotea o la propiedad, simplemente póngase en contacto con Sprint directamente y acuerde con ellos que no tienen que retirarlo. Pero no firme ningún acuerdo que incluya componentes de marketing con una compañía que le prometa sustituir a Sprint. Es probable que cualquier compañía interesada en su lugar celular, lo encontrará igualmente, esté siendo este promocionado o no.

Si usted tiene una torre en su propiedad que era propiedad de Sprint-Nextel, por favor, contáctenos. En raras ocasiones podría merecer la pena estudiarlo más en profundidad antes de que Sprint finalice el arrendamiento con usted.